Resumen
Cuando Denis Chatelier perdió ambas manos en un accidente, en 1996, la zona del cerebro que regula los movimientos (el córtex motor) se remodeló para abarcar la nueva realidad de su propietario: las zonas cerebrales que antes controlaban los dedos pasaron a ocuparse del área del muñón. Los cirujanos del Hospital Herriot de Lyón (Francia) le trasplantaron las dos manos de un muerto en enero de 2000, y en tan sólo cuatro meses su cerebro se hizo cargo de la nueva situación y volvió a poner los centros de control en su sitio original. Así de simple.
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Extracto
El trasplante de dos manos a un amputado corrige la zona del cerebro que las controla El córtex motor del paciente se renormaliza en cuestión de meses tras el doble injerto
El córtex cerebral está dividido en áreas especializadas: las que interpretan la informaci...
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