Extracto
Aventura en el Extremo Oriente ruso
El 23 de junio de 1908 a mediodía, nuestro pequeño destacamento se instaló en el vapor. El corazón se me llenó de tranquilidad y de alegría. Todas las complicaciones de la ciudad quedaban atrás, las andaduras por los despachos habían acabado. Partíamos al día siguiente. Al atardecer, mis compañeros de viaje se dirigieron a la ciudad para visitar por última vez a sus conocidos, mientras que yo me quedé en el barco con unos amigos que habían venido a despedirme. Sentados en la cubierta, admiramos la puesta de sol, cuyo resplandor se reflejaba en la amplia superficie acuosa de la confluencia del Amur con el Us...
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