Hacia la casa del futuro Viviendas bioclimáticas hechas con material reciclado; otras sin tabiques que permiten jugar con el espacio. Son algunas de las propuestas de la feria Construmat de Barcelona

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El camino hacia la vivienda perfecta queda lejos, pero cada vez son más los intentos por demostrar que otra forma de construir y pensar las casas en las que vivimos es posible. La decimoquinta edición de Construmat 2007, del 14 al 19 de mayo en Fira Barcelona, acoge hasta ocho viviendas en las que la sostenibilidad extrema y los interiores cambiantes y flexibles son el leitmotiv.

Una de las propuestas presente en Construmat es R4 House, dos viviendas bioclimáticas completamente realizadas con materiales reciclados, reutilizados y recuperados, obra del arquitecto Luis de Garrido. Para empezar, la estructura portante de las viviendas se ha realizado con seis contenedores portuarios desechados. Esto permite conseguir espacios flexibles, que se pueden ampliar en cualquier momento colocando otro contenedor, y a precios muy bajos. Una de las viviendas tiene 150 metros cuadrados y cuesta 60.000 euros, mientras que la otra tiene una superficie de 25 metros cuadrados y su precio es de 12.000 euros.

Además de una estética singular, su diseño es fiel a los criterios más sostenibles, de hecho no precisan aire acondicionado y apenas consumen calefacción. "La casa tiene una alta eficiencia energética gracias a su perfecta orientación, la incorporación de dobles pieles con cámaras ventiladas, aislamientos ecológicos y celosías de control solar, y un sistema de distribución de aire fresco por captor de vientos y falsos suelos", dice el arquitecto.

La cubierta ha sido rellenada con 40 centímetros de tierra para aumentar la inercia térmica y en ella puede crecer cualquier tipo de vegetación. Y como no podría de ser de otro modo integra las energías alternativas mediante captores solares térmicos y fotovoltaicos.

Los pavimentos están hechos a base de residuos procedentes de la fabricación de silestone, se emplean vidrios reciclados decorativos y se hace uso de nuevos materiales ecológicos como el bambú, el abedul o el zinc. En el interior todo puede cambiar de ubicación según las necesidades de sus propietarios. Los muebles de cocina son antibactericidas y el mobiliario está construido con residuos.

Casas sin tabiques

Por su parte, la cuarta edición de Casa Barcelona pone de manifiesto que las viviendas que se construyen siguen sin adaptarse a las necesidades reales de sus ocupantes y que el espacio habitable está caduco. La casa sin tabiques es el futuro. Así, Casa Barcelona presenta un proyecto que demuestra que el mundo de la industria y...

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