Resumen
Una cacofonía de mensajes con sintonías muy diversas presidió ayer la víspera de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de los Ocho (G-8), que hoy se inicia en la localidad escocesa de Gleneagles. Mientras los países africanos exigían la condonación de la deuda a todo el continente, el Gobierno británico empezaba a echar agua al vino y a reconocer que no va a ser posible colmar las altas expectativas creadas en torno a la cumbre. Y mientras los portavoces del primer ministro, Tony Blair, dibujaban una serie de acuerdos más modestos de los que se pretendía hace unas semanas, la coyuntura económica se ha ido abriendo paso en la agenda ante las presiones creadas por el encarecimiento del petróleo.
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Extracto
La economía mundial desplaza a África
Lanzada como la gran cumbre sobre África y el cambio climático, los desencuentros generados por los intereses contrapuestos de cada país empiezan a dar paso a una reunión algo más cercana al formato tradicional. ...
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