Extracto
Se podía decir no a Hitler
En general, fueron pocas las motivaciones intelectuales que habían llevado a Hitler al poder; fueron más determinantes las experiencias vitales de la gente. Entre ellas estaban la inflación y la crisis económica mundial, junto con el derrumbamiento de la clase media que tradicionalmente había llevado el peso del Estado. A partir de ahí, cualquiera que se hubiera visto afectado por esos problemas temía hundirse aún más en el vacío. A esto hay que añadir el desgarramiento ideológico de la idea del Estado y el hecho de que la tendencia de ...
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